domingo, 29 de julio de 2012

¿Por qué no conseguimos reducir el déficit público?


Estimado Lector,

Llevo días escuchando todo tipo de planteamientos económicos, en relación sobre todo a la prima de riesgo y los mercados de deuda,  algunos de mucho nivel, planteados por economistas prestigiosos como Manuel Conthe o Jose Carlos Diez, algunos prometo comentarlos en próximas entradas, porque son realmente contra-intuitivos y muy estimulantes, pero por una vez permiteme que baje un poco el listón y me tire al fango, para regalarte una pequeña viñeta, una parodia,  algo para tomarse con humor y reírnos de nosotros mismos, una conversación de cuatro políticos que componen una Junta Directiva Provincial de un Partido cualquiera, de una Provincia cualquiera de una Comunidad Autónoma cualquiera...


Político 1: Bueno, estamos reunidos porque el presidente de la Comunidad nos ha pedido que propongamos algunos ajustes para el presupuesto, ni que decir tiene que nuestro principal objetivo será salvaguardar los servicios básicos de los ciudadanos, así que hemos realizado un estudio exhaustivo de los gastos que podemos eliminar sin resentir los servicios fundamentales. Lo siento chicos pero está todo en las subvenciones, los gastos suntuarios, en las empresas públicas, las agencias y las fundaciones de nuestra comunidad. 

Político 2: Me lo esperaba, así que voy a ser el primer valiente, propongo que como todos los concejales de la provincia, tenemos además de nuestro sueldo de concejal un puesto en una empresa pública o una fundación de la comunidad autónoma al que a fin de cuentas no vamos nunca y que no tiene más sentido que garantizarnos un puesto de por vida cuando nos liquiden de la política, dimitamos en bloque y reduzcamos así nuestra remuneración a la mitad, aumentando nuestra inseguridad laboral exponencialmente. Eso supone un ahorro de cientos de empleos públicos duplicados.

Político 3: Me parece loable tu propuesta político 2, pero me temo que no es suficiente, yo he leído el informe y vamos a tener que recortar más, lo que propones es simbólico, a mi me sale que tenemos que cerrar un número significativo de empresas públicas, agencias y fundaciones, hay que reagrupar ayuntamientos y cerrar administraciones duplicadas, algunas incluso tendremos que devolverlas al Estado para recortar de forma radical en gastos no relacionados con la calidad del servicio y ahorrar costes, esto implica  despedir a 30.000 empleados públicos en la comunidad 5.000 empleados en nuestra provincia, la mayoría se que son gente de nuestro partido, a fin de cuentas llevamos ya muchos años en el poder. 

En mi caso, ya os digo que se quedan en la calle mis tres hermanas, que presumían de ser funcionarias, aunque no sacaron nunca una oposición, pero es lo mejor para nuestra comunidad y para España.

Político 2: Yo creo que además deberíamos retirar los 250 millones de euros que pagamos a los sindicatos y partidos políticos en toda la comunidad, incluido nuestro propio partido claro. También las subvenciones a los medios afines, a asociaciones y colectivos que dicen lo que nos conviene, a fin de cuentas no son como la sanidad, la educación o la justicia podemos recortar de ahí y mantener buenos servicios a los ciudadanos.

Político 4: Yo voto a favor y dejo en el paro a mi marido que lo coloqué de asesor en una diputación, a fin de cuentas, es costumbre en el partido ir colocando allí a todos los alcaldes que vamos liquidando, además con miles de asesores quien iba a notar uno más, pero bueno, si tienen que dejar de entrar en casa 3.000 euros al mes, yo me los quito por España. 


Por cierto, me comentan los compañeros del  gobierno en Madrid que van a cerrar el Senado, esto será duro en casa porque enchufamos a mi sobrina nada más acabar la carrera y ahora la pobrecita se va a tener que buscar otro trabajo, ¡Con el hipotecón que se echó a las espaldas! Pero si hay que hacerlo por España  insisto que yo no seré un lastre para este país al que sirvo con honor y dedicación.

Político 1: Estoy muy orgulloso de todos vosotros, además de lo propuesto recortaremos en coches oficiales, dietas y gastos suntuarios y hemos iniciado una comisión en el parlamento para castigar la corrupción que todos conocemos en determinados ámbitos del partido, tendremos que denunciar algunos íntimos amigos pero es lo correcto. Con esto, el estudio que me han pasado dice que ahorraremos a nivel nacional a los españoles 80.000 millones de euros, podremos bajar impuestos para reactivar la actividad económica y mantener todos los servicios, e incluso reforzar aquellos más importantes en estos tiempos como el paro y la ayuda a aquellas personas que no pueden valerse por si mismas.

Un fuerte aplauso se escucha en la sala y los políticos lloran emocionados ante lo loable de las decisiones que han tomado y que llevarán a España a mejorar su posición en el mundo.

¿Entiendes porque tu gobierno autonómico ha decidido cerrar una planta de traumatología en el hospital donde tratan a tu hijo? ¿O el motivo por el que tus conciudadanos con cáncer han comenzado a esperar cola para recibir quimioterapia?

¿De verdad lo que te cuenta el medio de comunicación masivo que oyes habitualmente te convence para sostener este sistema?

 ¿Crees que son sólo los banqueros y empresarios los que son movidos por intereses egoístas y particulares?

 ¿No crees que al menos debería diseñarse el sistema partiendo de la base que los políticos son personas movidas por intereses egoístas y por tanto deben tener un control más directo e intenso?

¿Podemos solucionar los problemas que tenemos con pequeños cambios, sin tocar la estructura del sistema político que nos gobierna?

Me preocupa como vemos el papel del Estado en nuestras vidas y como hemos establecido un marco regulador en base a esa conciencia general.  Por que el problema no es como vemos la política en general, el problema es que nos han convencido que hay algunos políticos buenos, algunos que no se mueven por su propio interés egoísta, que el problema es cuando gobierna el otro, porque cuando gobierna el mío todo va bien. Me temo que nada irá bien mientras no haya un profundo cambio institucional en España...

Recibe un cordial saludo.
Ignacio Aguilar.

0 comentarios:

Publicar un comentario