jueves, 11 de julio de 2013

Viaje a 1996, llegar a mañana...

Estimado Lector,

Esta mañana me ha parecido especialmente interesante el artículo del señor Niño Becerra (si, sigo leyéndolo, cada uno con sus vicios), básicamente se ha limitado a cortar y pegar una noticia del día 12 de julio de 1996 de la Vanguardia, te invito a que lo leas, muy clarificador... Se sabía lo que venía, pero también se sabía que no había otro camino para crecer como se creció, lo de siempre, ganar las elecciones, llegar a mañana ¿Y mañana? Mañana ya es largo plazo, y a largo plazo, todos calvos...

Si vas con prisa lee lo que he subrayado, son citas textuales del año 1.996:

Dos criterios enfrentados sobre la necesidad de acceder a la moneda única en 1999
Miguel Boyer reiteró ayer su mensaje crítico sobre la conveniencia de que España acceda a la unión monetaria en 1999. El ex ministro advirtió sobre los riesgos de “entrar en la unión monetaria por un compromiso político y sin una convergencia suficiente y estable”. En su opinión, “la adopción de la moneda única europea no es buena ni mala en sí misma, sino que depende de si los países dan ese paso con la preparación adecuada o no”, pero advirtió que la economía española no está preparada para ello y sufrirá las consecuencias de ese desajuste.
Por el contrario, Fuentes Quintana, Solchaga y Solbes defendieron que España debe estar en el grupo de cabeza de la UEM y acceder al euro en 1999. Fuentes Quintana consideró que es la única manera de que España haga el esfuerzo de converger con Europa, mientras que Solchaga y Solbes aseguraron que los costes de mantenerse fuera de la UEM serían mucho mayores que los de entrar Solchaga subrayó que “si entramos en la unión monetaria en 1999 o inmediatamente después, podremos tener una mayor estabilidad monetaria, disminuirá la prima de riesgo dé la deuda pública y, en consecuencia, bajarán los tipos de interés, lo que favorecerá un mayor crecimiento económico”.
Solbes, por su parte, señaló que en España ha habido poco debate político sobre la conveniencia de la UEM porque “somos conscientes de que nuestro margen de maniobra es absolutamente reducido”, aunque recordó que “debemos ser conscientes de que cambiamos el modelo económico”. El último responsable de Economía del Gobierno socialista, al igual que Fuentes, Boyer y Solchaga, se mostró convencido de que habrá cierta flexibilidad en la interpretación de los criterios de convergencia para permitir la entrada de un mayor número de países en la unión monetaria.
Para Boyer, el plazo fijado para cumplir los criterios de déficit y deuda pública es “demasiado perentorio y corto, por lo que puede tener efectos perversos y forzar que se recorte el gasto público por donde es más fácil para aprobar el examen”. Boyer aportó un argumento de peso: Estados Unidos se ha fijado un plazo de siete años para alcanzar el equilibrio presupuestario partiendo de un déficit público que actualmente es del 2 % del PIB.
El ex ministro de Economía consideró que España debería haber pasado por un periodo previo de convergencia en precios y tipo de cambio con Alemania, tal como han hecho Austria, Holanda, Bélgica y Francia, que en los últimos años han vivido una unión monetaria de facto con el marco. En su opinión, sería más prudente experimentar la convergencia de las economías a lo largo de cinco, diez o quince años en lugar de entrar en la UEM “por los pelos y en el último momento”.
Boyer advirtió que la UEM “es un experimento sin posibilidad de dar marcha atrás, en el que una depresión económica pasará a ser la única manera de corregir una desviación de la competitividad”. El ex ministro de Economía aseguró que, si dentro de la unión monetaria los salarios crecen por encima de la productividad o se produce una caída de la actividad que no sea general a toda Europa, la única fórmula desajuste será un incremento del nivel de paro. En su opinión, la sociedad española aprueba el proceso de unión monetaria, pero en realidad no está dispuesta a realizar el esfuerzo de convergencia que ese proceso requiere”.
Recibe un cordial saludo.
Ignacio Aguilar.

3 comentarios:

M. Permuy dijo...

Muy clarificador este artículo. Tras la crisis económica que estamos atravesando nos estamos dando cuenta de que la UEM no es una área monetaria óptima, tal y como la define la Teoría de las Áreas Monetarias Óptimas (Mundell, 1961); ya que ante este shock asimétrico estamos echando muy en falta el control sobre nuestra moneda a fin de devaluarla y volver a ser competitivos...entonces, cuál será la solución?....

Anónimo dijo...

Hola Ignacio, perdona que te pregunte sobre un tema que no tiene nada que ver con esta entrada. ¿Crees que es necesario comprarse el Manual de las normas internaciones de auditoria y Control de Calidad?. Me estoy dejando un pico en libros y no tengo unas circunstancias precisamente buenas para gastar más.

Gracias de antemano por tu respuesta.

Ignacio Aguilar dijo...

Buenos días,

Lo que recomiendo que te lleves es el libro con toda la normativa para el examen que sacará el ICJCE.

El libro azul con la traducción que sacaron las corporaciones del texto original de las NIAS Clarificadas del IFAC, no es exactamente igual que las NTA-NIAS publicadas recientemente por el ICAC, hay párrafos, por ejemplo, que el ICAC ha eliminado.

Recibe un cordial saludo.

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